La mitología griega está poblada por deidades que ayudaban a explicar el orden del mundo y las emociones humanas, y que con el tiempo influirían profundamente en el arte, la literatura y la cultura occidental. Entre ellas destacan Zeus, dios supremo y guardián del equilibrio universal; Hera, protectora del matrimonio y la vida familiar; Atenea, símbolo de la sabiduría, la estrategia y las artes; Apolo, dios de la luz, la música y la profecía; Artemisa, guardiana de la naturaleza y la independencia; Ares, representación de la fuerza guerrera y el impulso humano; y Afrodita, diosa del amor, la belleza y el deseo. Juntas, estas figuras muestran cómo los griegos daban rostro divino a cada aspecto de la existencia, desde los fenómenos naturales hasta los sentimientos más profundos, creando un universo lleno de relatos que aún hoy siguen resonando.