El arte como reflejo de una época cambiante
El contexto histórico de este periodo estuvo marcado por guerras, avances tecnológicos y cambios sociales profundos. Ante un mundo que parecía moverse demasiado rápido, los artistas respondieron experimentando con nuevas técnicas, colores y composiciones. Así, el arte se convirtió en un espacio para expresar inquietudes, romper reglas y encontrar nuevas formas de narrar la experiencia humana.